Voces emergentes: el debate

La nueva ley de medios abre un abanico de posibilidades en la comunicación para todos los actores sociales. Es, ante todo, un gran desafío para la sociedad; nuevos espacios que se abren para pluralizar los cuales hay que ocupar y dar significado. Con la consigna “Voces emergentes, medios y pluralidad”, el Club de la Política (Venezuela 330, Centro Cultural Caras y Caretas) convocó a una ronda de debate que contó con mate e invitados de lujo. Este Club es un espacio de jóvenes que debaten e intervienen en la política reivindicando la importancia de la misma, el debate, intercambio y confrontación de ideas. Contamos con la presencia del ex diputado Carlos Raimundi, el periodista Ariel Magirena (Canal 7), el filósofo Dante Palma (militante bloguero) y el dirigente indigenista Gabino Zambrano, el periodista Victor Hugo Morales. Un grupo de invitados que se acercaron a través de la web del club compartieron el debate aportando sus puntos de vista, a continuación les acercamos algunas reflexiones que surgieron de ahí.

En el discurso mediático del miedo se esconde un concepto de “periodismo liberal”en donde los periodistas tendrían una protección especial propia de su independencia y objetividad. En el último tiempo se corroboró todo lo contrario: que el espacio radioeléctrico está monopolizado y que el periodismo llamado “independiente” defiende intereses corporativos. La ilusión de que los periodistas son representantes de la gente no es cierta, más bien representan eventualmente a un editor y a una línea editorial que le paga su sueldo. En teoría, sólo la ética periodística es la que sostiene la imagen y la credibilidad de un periodista y lo hace vocero del pueblo. Pero, justamente, quienes reclaman ser representativos son los que han dejado fácilmente la ética de lado.

Al indagar a Dante acerca del fenómeno de comunicación horizontal, nos cuenta que ésta ha surgido prominentemente del fracaso comunicacional que ha sido el gobierno y de tener un espacio donde expresar todo eso que los medios de comunicación callan o ignoran. De seguro los blogs son un medio que nace ante una situación contingente, difícil es saber si tendrá o no continuidad. Como fenómeno comunicacional no son ni estrictamente buenos ni malos, son una alternativa a los medios masivos convencionales que el tiempo dirá qué papel tomarán. Es importante remarcar lo que Magirena acota en cuanto a ésto, no son carentes de ideología, tienen un pensamiento e ideas que intentan comunicar y ganan un espacio que hoy es significante. Los grandes medios no pueden acallar lo que circule masivamente por los blogs y redes sociales, deben hacerse eco. En ese sentido rompen el cerco y muestran alguna claridad dentro de la “polución informativa”.

Los aborígenes representan una de las voces que la nueva ley contempla. Zambrano nos contó con mucha emoción la interminable lucha de los pueblos originarios por tener un lugar en el debate y la construcción de nuestra sociedad que ahora cumple 200 años. Y resaltó que muchas veces se han reconocido derechos, como ahora pasa con la ley, “pero (que) en el mundo de los hechos no aparecemos”. En su experiencia nos cuenta lo importante que es la movilización y el reclamo para hacer efectivos estos derechos, así como también que políticos, empresarios, la justicia y otros actores se comprometan a que esto suceda. Magirena resaltó que la ley nos pone a todos como sujetos de comunicación: los pueblos originarios ya no serán más subordinados a la “traducción” que los medios masivos hagan de ellos, sino que “serán ellos mismos los que se expresen y desarrollen sus propios medios”.

Una participante se preguntaba acerca de qué hacer una vez que esté la ley, teniendo en cuenta lo que muy bien resaltó Raimundi al decir que el monopolio tiene una estrategia para todos los escenarios, que no se va a dar por vencido con el hecho de que la ley entre en vigencia. La realidad nos muestra que la gente ya se está movilizando. Desde las marchas hasta el día a día tenemos que estar muy atentos y analizar con más frecuencia lo que leemos en los medios, cuestión que nos ha enseñado el debate por esta ley. Esto es importante sobre todo para la juventud que ha tenido un gran protagonismo en este proceso y porque, como dijo Victor Hugo, “ésta ley es una bandera como ningún otra para éstas generaciones”. Es, quizás, la ley más importante y más debatida de la historia, votada por amplia mayoría y que, casi como paradoja, hoy está frenada por un juez y tres camaristas. De hecho, Victor Hugo polemizaba y contaba que preferiría más que saliera la ley antes de que la Argentina campeón del mundo, que resignaría eso con tal de que la ley se pusiera en práctica.

Quizás la conclusión principal de este enriquecedor y ameno encuentro sea la razón por la que estábamos reunidos: el debate. Como bien dijo una estudiante de periodismo que participó: “lo bueno de toda la ley es el debate”. Y estos debates son parte de la movilización que implica la ley, como dijo Ariel Magirena: “No hay que pensar que la ley va a resolver todos los problemas, Tinelli no va a dejar de tener 30 puntos de un día para el otro”. La única forma de ganar protagonismo es movilizarse y hacerse visible. Las nuevas tecnologías y la nueva ley crean un marco propicio para que la práctica no se dé en una situación tan dispar de posibilidades como la que existe cuando muchos medios están en pocas manos. Este debate ha intentado aportar algo a este importantísimo debate de la democracia que tanto tiene para dar.

En palabras de Magirena: “Es fácil movilizar el agua estancada, basta un guijarro”. este debate no fue más que eso un guijarro que intenta poder ondular y replicarse para seguir movilizando y alentando esta ley, las nuevas voces y la democracia.

Equipo de comunicación
El Club de La Política
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