“Un pueblo que no se vende no puede ser comprado”

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Por Florencia Andría

El pasado lunes 15 de febrero la ciudad de Andalgalá, Catamarca, fue escenario de una brutal represión durante el desalojo de la asamblea vecinal Los Algarrobos que desde hace dos meses mantenía cortado el camino comunal que une Chaquiago con El Potrero. Este corte evitaba el ingreso de los transportes mineros -los empleados de la mina, por el contrario, no tenían la entrada obstruida- que se dirigían a la minera Agua Rica (Yamana Gold) en el Nevado del Aconquija.

De esta manera, la policía provincial y municipal junto con el grupo especial Kuntur de la policía avanzaron sobre los vecinos entre ellos niños, mujeres, ancianos, para dar el paso a una máquina tipo oruga retroexcavadora y 20 camionetas de la minera, balazos de goma, culatazos, gases lacrimógenos y detenciones mediante.

Luego de este episodio la manifestación siguió en la plaza principal donde se produjeron incidentes por la rotura de vidrieras de empresarios que son proveedores mineros, la municipalidad y también el frente de las instalaciones de la empresa Agua Rica.

Mientras tanto el intendente de Andalgalá, José Perea, cómplice de la represión y traidor del pueblo que lo votó ha sido denunciado por amenazas a los vecinos llegando a declarar “Si hay que matar, habrá que matar, pero que el emprendimiento se tiene que llevar a cabo” culpó por los destrozos a concejales, docentes, al grupo Quebracho, y a “hippies”…

Allá por octubre de 1994 el nefasto Menem en el marco del lanzamiento de las obras e infraestructura del yacimiento Mina Bajo la Alumbrera declaraba: “Esta es la Argentina que necesitamos, que se abre al mundo, que recibe inversiones, que promete un futuro”.

Una Catamarca que viene padeciendo desde hace 12 años las consecuencias de la minera Alumbrera no cree en falsas promesas de progreso, bajo el lema el agua y la vida no se negocian siguen luchando por el derecho a un ambiente sano, por la conservación de nuestros recursos naturales, por un futuro que se está siendo rematado en este presente por el Estado y las multinacionales.

“Hace diez  años yo di la bienvenida a la Alumbrera. Creía que era signo de progreso. Todos estábamos felices. Pero fue el error de mi vida. Todo fue mentira: no dieron trabajo, trajeron más pobreza y contaminaron todo. Nos están matando, en serio, se lo juro”, confiesa con mirada perdida Urbano Cardozo, un jubilado andalgalense que  evalúa vender su casa y mudarse donde la contaminación no lo alcance. Junto a una veintena de vecinos milita para que Alumbrera “pague por el desastre que hizo y que no se instale” el nuevo proyecto.“Será la muerte del pueblo”, asegura.

Volviendo al 2010- aunque en los hechos no lo parezca-, como resultado de los hechos el juez Electoral y de Minas de Catamarca Raúl Guillermo Cerda dictaminó la suspensión “hasta nuevo aviso” de las actividades realizadas por la minera Agua Rica.

Para entender un poco más acerca de los proyectos que amenazan al pueblo andalgalense, los invito a leer la siguiente entrevista realizada por Raquel Schrott y Ezequiel Miodownik

Agencia de Noticias Biodiversidadla

- En el caso de Pilciao 16, ¿qué tipo de explotación harían?, ¿qué es lo que quieren extraer?

Martínez. – Anunciaron la presencia de oro y cobre, y por supuesto, como estos son minerales que están diseminados, sería una explotación a cielo abierto. Acá no hay una veta como existía antes; somos ricos en minerales, pero diseminados.

- Y Agua Rica, ¿en qué etapa se encuentra?

Martínez. – Agua Rica es una situación muy particular porque la Secretaría de Minería de la Provincia, el 19 de marzo del año pasado, le otorga la Declaración de Impacto Ambiental (DIA) para la explotación, pero en el artículo segundo le impone aproximadamente 30 páginas de objeción. Por lo pronto, los vecinos hemos impugnado esta aprobación porque el Código de Minería dice expresamente que cuando se es presentado un informe de impacto ambiental debe ser expresamente aprobado o rechazado. Esta aprobación a medias no existe dentro del marco jurídico en Argentina. O sea, le están diciendo «te aprobamos, pero para eso tenés que cumplir todos estos pasos». Son muchísimas objeciones las que se dan y, casualmente, las objeciones tienen que ver con el recurso hídrico, con el aspecto geológico y un montón de otras cuestiones más que ya tienen estudiadas los técnicos de la Universidad Nacional de Tucumán, que han objetado tremendamente este emprendimiento minero. Por algo no se está llevando a cabo, por algo la Provincia mantiene silencio en ese sentido; el único que se está expresando a favor a ultranza es el intendente [José] Perea.

- Ustedes también denuncian que este proyecto sería incluso tres veces más grande que el de Bajo de la Alumbrera.

Martínez. – Así sería, por las propias dimensiones que ellos marcan en el informe de impacto ambiental; lo hicieron ante la Secretaría de Minería. Nosotros queremos recordarle a todo el país que el INTA de Andalgalá, el Consejo Asesor local del INTA, tanto en el año 2006 como en el año 2007, se han expresado en contra de esta actividad. Es así que en el 2007 le solicitaron al Congreso de la Nación que declarara zona de exclusión minera a todos esos proyectos que estaban instalados o asentados en las nacientes de agua, como es el caso de Agua Rica y Río Colorado acá en Andalgalá. Sabemos que si se llegaran a instalar estos emprendimientos mineros, sería el pie de desgracia para Andalgalá. Eso es lo que lleva a los vecinos a pelear por esta tierra, a defender los bienes comunes que son la tierra, el aire, el agua, que no le pertenecen a nadie en particular, a ninguna empresa. Son bienes que le pertenecen a toda la comunidad. Y esa agua es la fuente de vida que abastece tanto de agua potable como de riego a la poca agricultura que ha ido quedando desde la instalación de Alumbrera.

- Pilciao 16, ¿implicaría tener que indemnizar a todos los andalgalenses?

Martínez. – Nosotros aspiramos a que esto no sea así, por eso la gente está intentando frenar el proyecto de Agua Rica, porque sería la llave que abriría la puerta a otros emprendimientos como el de Río Colorado, que también está en los nevados del Aconquija y que, junto a su área circundante, ha sido declarado Santuario de la Naturaleza por la carta orgánica de la ciudad de Andalgalá. Son montañas que contienen las nacientes de agua, son montañas que no se pueden tocar, son montañas que tienen el ambiente periglacial. Tocar la montaña es tocar la fuente de vida de nuestro pueblo de aproximadamente 20 mil habitantes. Pilciao 16 estaría en los nevados del Aconquija, por ende, Andalgalá se contaminaría absolutamente toda y la gente se iría expulsada de su propia tierra, y ahí si tendría cabida Pilciao 16. Nosotros aspiramos a no ser expulsados, a impedir Pilciao 16, Río Colorado y Agua Rica.

- ¿Cuál es la actividad productiva que sostiene a Andalgalá y que podría ser una alternativa económica viable en contraposición a la minería?

Martínez. – Acá, antes de la instalación de Minera Alumbrera, había aproximadamente entre 1400 y 1600 hectáreas sembradas, teníamos aproximadamente 4 ó 5 tambos, en donde había producción de leche y quesos propios; teníamos producción frutihortícola, donde el excedente se vendía a mercados como Córdoba y Tucumán. A partir de la entrada en funcionamiento de Minera Alumbrera toda la actividad agrícola ha sido desalentada en estos pueblos, por eso hoy Andalgalá no sé si alcanza las 600 ó 700 hectáreas sembradas. Por eso nosotros decimos que si se da prioridad a la actividad minera, la actividad agrícola ganadera va camino a morir en nuestros pueblos. Y fue la actividad que ha sostenido durante cientos de años a esta comunidad, la artesanía, la fabricación de dulces casero e industrial, o sea que hay muchísimos factores que se pueden llevar a cabo adelante como fuentes alternativas a la actividad extractiva y contaminante como es la actividad minera.